“Pero, no encontraba que decirte. Tú habías aparecido como rayos de luz multicolor, y vos con todos tus tonos, te me metiste por los oídos inesperadamente y luego por los suspiros. Te sentí por todo el cuerpo y te quedaste descansando en un lunar, y vos hablabas y yo me reía, y pensaba mil cosas, dos mil cosas, un millón de cosas diferentes. Creo que te fuiste porque soñé con vos y nunca te lo conté.”